menu

News

Traducciones jurídicas: el arte de salir bien librado entre un «Su Señoría» y la «retribución de los emolumentos».

posted in Uncategorized by

«La susodicha Oficina cesará la retribución de los emolumentos a partir del 10 de mayo».
Levantad la mano, amigos de STUDIOTRE, los que habéis tenido que volver a leer esta frase al menos dos veces para entender su significado.

Volvamos a intentarlo.

«Desde el 10 de mayo nuestra oficina suspenderá los pagos».
Seguro que ahora está más claro.

En este período, los decretos y los autocertificados están a la orden del día y entender el lenguaje de la Administración Pública suele ser difícil. Acabáis de experimentar el desafío de quienes se ocupan a diario de la traducción de textos jurídicos.

Todos sabemos lo enrevesado que es el burocratés: si tenéis curiosidad por saber cuáles son los secretos para traducir el «lenguaje burocrático», os los revelamos en este artículo.
Textos jurídicos: ¿cuáles son sus características?

Si alguna vez habéis leído un contrato, unos estatutos, una escritura de constitución o una patente, habréis notado que suelen ser textos con frases largas y complejas incluidas en una estructura muy rígida y formal.

En efecto, los documentos jurídicos se caracterizan por el uso de:

  • Sustantivos en lugar de verbos para expresar acciones (estipulación, cumplimiento)
  • Formas impersonales (se solicita, se comunica)
  • Preposiciones y conjunciones complejas y arcaicas (con el propósito de, otrosí, para este propósito)
  • Verbos fraseológicos (dar comunicación, encontrar aplicación)
  • Extranjerismos, sobre todo latinismos (de facto, contra legem)
  • Abreviaturas y acrónimos

Traducciones jurídicas: ¿cuáles son las competencias necesarias?

Un traductor especializado en el ámbito jurídico tiene una doble responsabilidad: además de tener que comprender exactamente el significado del texto, ha de ser consciente de los efectos legales que dicho documento produce.

Por esta razón, el traductor jurídico ha de conocer las bases del derecho y la estructura legislativa tanto del país del idioma de origen como del país del idioma de destino. En efecto, cada sistema jurídico —al pertenecer a una cultura específica— es diferente y los conceptos no siempre encuentran su equivalente en el idioma de destino.

Desde el punto de vista de la traducción, es necesario que el texto traducido sea fiel al original, evitando errores, términos ambiguos y malentendidos, ya que el documento podría ser nulo, sobre todo en el caso de traducciones juradas en el Juzgado.

 

Gracias a los colaboradores expertos en traducciones jurídicas, STUDIOTRE es asesor lingüístico de empresas y bufetes de abogados para la traducción de estatutos, certificados de registro en la Cámara de Comercio, escrituras notariales, contratos, documentos para licitaciones, patentes, dictámenes periciales, certificados, normativas y avisos legales.

Si tenéis curiosidad por saber cómo traducimos el burocratés, llamadnos (+39 0522 323434) o escribidnos a [email protected]

 

22 May, 20