menu

News

Seis curiosidades sobre la lengua japonesa

posted in Uncategorized by

La lengua y la cultura están ligadas, con un doble vínculo, por una relación de recíproca influencia. Un vínculo que resulta aún más interesante cuando se habla de Japón.

Con Emanuele Bertolani, profesor «con una enorme pasión por el País del Sol Naciente» y licenciado en Lengua y Literatura japonesas, descubrimos este idioma tan fascinante y tan diferente del nuestro.

1 – La distinción entre honne y tatemae

Para hablar bien japonés es fundamental tener clara la distinción entre honne y tatemae, es decir, entre lo que realmente se piensa y lo que se expresa. La sociedad japonesa, por razones de tipo práctico y ético, da una gran importancia a la homogeneidad y a la cohesión; todo lo que es una expresión incontrolada de la individualidad (lo que deriva, pues, del honne) no es bien aceptado, precisamente porque puede comprometer la uniformidad del grupo.

¿Cómo se traduce esto desde un punto de vista lingüístico?
Pongamos un ejemplo concreto: ¿cuál es la expresión más básica de la individualidad? El deseo, que solemos traducir con el verbo «querer» y del que el japonés no tiene equivalente. Se puede decir que algo es deseable o necesario, pero no se puede traducir literalmente una frase como «Quiero/No quiero la verdad».

2 – Diez maneras diferentes de decir «yo»

Los japoneses dicen que, si sabes hablar bien el japonés, no necesitas utilizar los pronombres, porque el dominio del idioma y de sus registros de cortesía los hace superfluos.

El pronombre personal «yo» se utiliza con mucha mesura porque, también en este caso, centra la atención en la individualidad. Por esta razón, los japoneses evitan decir «yo», a menos que sea indispensable y lo hagan conforme a reglas precisas.

Existe, de hecho, el japonés hablado por los hombres y el japonés hablado por las mujeres. Una distinción leve durante la infancia, pero que se define claramente en la edad escolar.

Una mujer hablando de sí misma podrá decir atashi (yo femenino), mientras que un hombre se identificará con ore o boku (yo masculino). En determinados contextos, solo las mujeres pueden utilizar el nombre propio en lugar del pronombre personal y solo los hombres pueden decir jibun – «sí mismo» en lugar de «yo».

Además, ciertas formas de referirse a uno mismo son aceptables entre amigos y no en el lugar de trabajo (y viceversa): por ejemplo, los hombres no dicen ore si están hablando con un jefe o un superior.

3 – Ausencia del verbo deber

Existe un verbo auxiliar que cumple esta función, pero se limita al lenguaje clásico o a expresiones estereotipadas. En japonés moderno, para decir «debo hacer algo» se usa la doble negación: «debes comer» se traduce como tabenakereba narimasen, que equivaldría a «no se puede no comer», o como tabenakute ha ikemasen, es decir, «no está bien no comer».
De esta manera, el japonés, una vez más, evita hábilmente mencionar al individuo, dejándolo todo en un vago «no se puede no…».

4 – «No» no se dice

«No» es una palabra que, si es posible, los japoneses prefieren no pronunciar. En efecto, el rechazo se considera antipático y antisocial, pues causa incomodidad en quién lo recibe.
El «no» es sustituido por expresiones como: chotto muzukashii desu ne («esto [que me pides] es un poco difícil»); chotto jikan kakarimasu ne («esto requerirá un poco de tiempo»); chotto muri kana («esto es un poco imposible»).

5 – Ausencia de género y número

El japonés es muy impreciso, comparado con elementos que en la lengua italiana se dan por sentados. Los nombres y los adjetivos carecen de género y número: esto ocurre porque la distinción entre «masculino» y «femenino» ni siquiera existe como concepto abstracto, es como si todo fuera neutro.

Por ejemplo, no hay una manera para saber si sushi es masculino o femenino, singular o plural. Lo mismo ocurre con palabras como yudo, kárate o catana.
En español serán «el yudo, el kárate y la catana», porque nuestro idioma nos «impone» el uso de los artículos siguiendo reglas gramaticales precisas (salvo excepciones y simplificando: «el» si el nombre termina con la vocal «o», «la» si el nombre termina con la vocal «a») y definiendo, por consiguiente, el género.

6 – Verbos sin persona y con una sola conjugación en el pasado

Los verbos, además de no tener género, tampoco tienen persona; existe una única forma para toda la conjugación: taberu se utiliza por «yo como, tu comes, él come, nosotros comemos, vosotros coméis y ellos comen».
También para hablar en pasado los japoneses utilizan una sola forma: tabeta vale tanto para «he comido» como para «comí».

Amigos de STUDIOTRE, ¿conocéis otras curiosidades sobre la lengua japonesa?
Compartidlas con nosotros en nuestra página de Facebook o enviándonos un mensaje de correo electrónico (marketing@traduzionistudiotre.it).

20 Nov, 19

 

 

Ver también